Voz e identidad

Estas reflexiones acerca de nuestra voz y nuestra identidad tienen más de 7 años pero cobran cada vez más sentido… 🙂 que bakan reencontrarme con esto 🙂
Recapitulando hablo de:
1. Comunicación: La dualidad de lenguaje de la voz humana como instrumento (palabras y propiedades físicas del sonido) y su uso para comunicarnos con otros.
2. Timbre anatómico: La unicidad del timbre de nuestra voz y como debemos valorarlo en nosotros y alentar a otros a descubrirlo para interactuar efectivamente.
3. El ser músico: No importa lo dulce o agradable del sonido de un instrumento si no se es buen músico del instrumento. Eso significa cuidar y administrar bien el instrumento(nuestras emociones, pensamientos y objetivos).
4. Propósito: La voz como instrumento musical esta definido por su propósito, por el “hacer música”. Enfocarse en hacer música es lo mas importante.
(El “hacer música” es una metáfora de los valores que nos unen, de las acciones que hacen que nuestra vida trascienda. Una metáfora de “la virtud” 😛 )

“May we be responsible musicians of our lives, using the properties of the sound that we emit to accompany the messages that we want to send in order to improve our communication with others.
Respecting and valuing our timbre as well as others, and more than that encouraging them so that they can discover theirs.
And most importantly, focusing on music, so that every single effort that we do, can create good and great songs”.

Video

Justicia diaria

El otro día(hace un par de semanas) conversé con una de las participantes del taller que dí en Jordania el año pasado acerca de “Autocuidado y Creatividad” y me dijo que había cambiado mucho desde que compartimos ese día.
Que estaba más feliz y con más energía positiva y que estaba trabajando en cuidarse a ella misma mejor, para que la gente alrededor pudiera recibir la mejor clase de amor que ella pudiera entregar.
Me dijo que el taller le había permitido estar más estable y validar sus espacios de creación (que en su caso es cocinar). Ella trabaja lidiando con casos serios de refugiados Sirios en una ciudad al norte de Jordania y tuve el privilegio de ir a compartir unas investigaciones en procesos creativos con su organización.

Ese mismo día en la tarde, fui a una tostaduría en Irarrázabal y cuando el joven que me atendió con acento extranjero me preguntó si quería algo más, le dije que no y le pregunté de donde era.
Era sirio, había llegado hace 2 meses y estaba aprendiendo español. Era muy serio. Sólo hablaba árabe así que le intenté contar muy lento, y con mucho lenguaje corporal, que había estado trabajando con sirios en jordania hace un par de meses…
La única vez que se rió de verdad fue cuando me escuchó pronunciando mal las expresiones en árabe que sé. “Al menos lo hice sonreir”, pensé… Y grabé este episodio para recordar ir a comprar a esa tostaduría, con más palabras árabes en mi bagaje cultural y seguir entrenándome para hacer justicia en las pequeñas interacciones que tengo.
Porque hay que estar preparado.
Los conflictos que más nos impactan están más cerca de lo que pensamos, esperando que salgamos de nuestra zona de confort para enfrentarlos con astucia.